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Tiburón Blanco

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El gran tiburón blanco, 2000 kilos de fuerza salvaje al servicio de una boca. Un animal prodigioso que estamos aprendiendo a admirar tras cientos de años de pavor ciego.

¿Cómo nace el tiburón blanco?

El primer año de vida de un tiburón blanco es, sin duda, el de mayor riesgo para ellos.  A partir de su nacimiento su madre jamás volverá a cuidar de él, ni lo alimentará, ni lo protegerá.

El primer año de vida de cualquier animal siempre es delicado. Pero en el caso de los tiburones blanco la probabilidad de que un recién nacido cumpla el año de vida es del 30 %. Y el riesgo más acuciante de todos es el de inanición.

El proceso de aprendizaje de una cría de tiburón blanco transcurre por una senda realmente abrupta. Aprender a encontrar comida es esencial para su supervivencia. Por eso, en ocasiones, los vemos comiendo cosas que se encuentran en el fondo, presas fáciles de cazar.

No sólo tiene que encontrar comida suficiente para sobrevivir, a esa edad es considerado presa para otros depredadores más grandes y rápidos. Los tiburones mako, las orcas e incluso los grandes tiburones blancos adultos podrían fijarse en él como manjar para la cena.

¿Cómo es el tiburón blanco?

Al nacer mide aproximadamente un metro. Después de 7 años y creciendo unos 30 cm llega a medir 3,4 metros, pesa 350 kilos, 16 veces más que cuando nació. Pero el cambio realmente significativo se produce en la boca. Cuando son jóvenes poseen unos dientes estrechos y punteagudos, ideales para cazar peces escurridizos. Pero con el paso del tiempo, los dientes van ensanchándose hasta medir un centímetro, el tamaño perfecto para morder y desgarrar carne, cartílago y hueso.

Tiene los oídos en el interior de la cabeza, de modo que quedan aislados del ruido blanco que produce el agua del océano al surcarla. Detecta sonidos de frecuencias muy bajas, en una banda hasta 200 veces inferior a la que oye el oído humano. Es capaza de oír el sonido de un objeto moviéndose en el agua a 1,6 kilómetros de distancia.

El cuerpo del tiburón blanco y es un preciso sismógrafo. Tiene una línea lateral que recorre ambos costados del tiburón, desde el hocico hasta la cola. Los canales llenos de líquido de la línea lateral funcionan como una cadena de sensores de movimiento, con capacidad para detectar los cambios de presión provocados por las infinitesimales vibraciones del agua. Vibraciones que producen depresiones en la piel del tiburón de 0,05 milímetros, más delgadas que el bigote de una foca.

Cerca de un tercio del cerebro de un tiburón blanco está consagrado al olfato. Su sistema olfativo es tan sensible que le permite detectar sangre en el agua con una concentración de una parte por mil millones. Es decir, el equivalente a encontrar a una persona determinada en una zona el doble de grande en la isla de Manhattan.

¿Qué come el tiburón blanco?

De adultos, en ocasiones, se topan con algún cadáver de una ballena o una foca muerta. Esto para ellos supone un manjar, carne de mamífero marino. La carne rica en grasa de la ballena le aporta 8 veces más calorías por kilo que la carne de los peces. Por ejemplo, 22 kilos de carne de ballena contienen más de210.000 calorías, suficientes para subsistir durante 6 semanas.

Otro mamífero que forma parte de su menú se encuentra en la costa de Sudáfrica, se trata del lobo marino. Para dar a caza a esta presa, el tiburón blanco divisa dónde se encuentra el lobo marino y se acerca a ellos desde abajo. Asciende lentamente primero, después su velocidad se incrementa con cada aleteo de su inmensa cola. Sin embargo, el tiburón blanco no siempre acierta en su estrategia de caza, si es así, vuelve a comenzar desde el principio.

En esta batalla milenaria, la robustez física del gran blanco no es su única ventaja. Lo que hace tan temible a este implacable devorador, es su dominio de la psicología aplicada a las estrategias de caza.

Los lobos marinos en las rocas se sienten a salvo del tiburón blanco. Y ¿qué hacen en esta situación el gran blanco? Pues o bien sortear de un extremo la zona en la que se reúnen los lobos marinos o retirarse, con la esperanza de que al alejarse, alguno de los lobos marinos se anime a volver al agua.

Los tiburones blancos más veteranos se alejan prudentemente de la orilla, y esperan. El engaño funciona, los lobos regresan al agua. Los tiburones vuelven sigilosamente a la isla.

Tiburón blanco VS tiburón blanco

En algunas ocasiones, cuando un tiburón blanco está muy hambriento es capaz de intentar arrebatar  el festín de otro tiburón, aunque éste segundo sea más grande y tenga más experiencia.

Es entonces cuando se produce un enfrentamiento, tiburón contra tiburón. Como dos locomotoras, ganando velocidad, salen disparados el uno contra el otro a 40 kilómetros por hora. Nada los amedrenta, pero en el último instante, el tiburón blanco más pequeño se rinde.

Sin embargo, a pesar de haber perdido la batalla, no ha sufrido ni el mínimo rasguño. Esto se debe a que, las batallas entre los grandes blancos, están casi decididas antes de empezar. Se trata de un estricto orden jerárquico fundado en la postura corporal, la agresividad y sobre todo el tamaño.

La mayoría de tiburones poseen un lenguaje corporal que manda avisos del tipo, “estás invadiendo mi espacio” o “soy más grande que tú, yo que tú me marcharía”, por lo general, los tiburones grandes consiguen lo que quieren, y los pequeños son apartados del camino. Cuando se trata de conseguir comida y de conseguir un buen bocado de los que aportan energía para un mes, a los tiburones no les gusta compartir.

Las hembras, que por lo general son más grandes, suelen dominar a los machos. Pero ¿por qué el tiburón blanco da tanta importancia al rango? Sorprendentemente es una cuestión de evitar peleas, son animales con una potencia de lucha tal que enfrentarse entre sí, siempre supone un riesgo de muerte para uno de ellos. De modo que el riesgo no merece la pena.

Resumen
Gran Tiburón Blanco
Título
Gran Tiburón Blanco
Descripción
El gran tiburón blanco, 2000 kilos de fuerza salvaje al servicio de una boca. Un animal prodigioso que estamos aprendiendo a admirar tras cientos de años de pavor ciego.
Organización
www.monstruosmarinos.com